Un tribunal especial de Malasia analiza cada una de las acusaciones contra un sujeto, de 36 años, quien podría recibir una condena de 12.000 años de cárcel, en caso de comprobarse las 626 denuncias en su contra por delitos sexuales.

La víctima es su propia hija, de 15 años, quien vivió con él durante seis meses luego del divorcio de sus padres, en 2015. En solo medio año, la adolescente habría sido víctima de sodomía, violación y otros ataques. De acuerdo con el tribunal especializado en casos de abuso sexual infantil de la ciudad de la ciudad malasia de Putrajaya, el acusado, cuya identidad se mantiene en reserva para proteger a la víctima, podría recibir hasta 20 años de condena y bastonazos por cada una de las 599 acusaciones de sodomía, 20 años por un caso de violación y la misma pena por los 30 cargos de agresión sexual.

"‘Enfrenta una sentencia a prisión más de 12.000 años", advirtió la fiscal adjunta Aimi Syazwani luego de que el tribunal se tomara dos días para leer todas las acusaciones. Por su parte, el juez Yong Zarida Sazali le negó la libertad bajo fianza, ya que la fiscalía alertó sobre la posibilidad de fuga y de intimidación a los testigos.