Cuando en 2001 Rebecca Crookshank se convirtió en la única mujer de un grupo de 28 soldados británicos instalados en una base de las Islas Malvinas, jamás pensó que iba a tener que sobrellevar todo tipo de tormentos de parte de sus compañeros.

Ahora, varios años después, decidió publicar las fotos de las "fiestas" a las que era sometida y generó indignación en el pueblo pirata. "Fue el comienzo de un período oscuro", recordó la mujer, quien hoy trabaja como escritora, actriz y se dedica a dar charlas a otras reclutas sobre el acoso.

Su nefasta experiencia en las islas usurpadas comenzó con su llegada, con 21 años, al ser recibida por una fila de hombres con las nalgas al aire, describió al compartir fotos sobre lo que pasaba en las Malvinas.


Acoso grupal


En las imágenes se puede observar cómo sus compañeros la colocaban en posiciones de carácter sexual, mientras la rodeaban, completamente desnudos y con los genitales tapados con un guante. "Esa noche ellos me obligaron a hacer varias cosas que yo no quería hacer", recordó Crookshank, antes de agregar: "Otra vez pensaron que sería divertido atarme a una cama. En todo momento estuve vestida, pero estaba en pánico, había una oscuridad total y yo no sabía lo que me podía pasar".

Con la intención de evitar que otras reclutas atraviesen por situaciones tan espeluznantes, decidió hacer públicas las fotos que atesoraba y acompañarlas por un video en el que se puede escuchar a sus compañeros hablar de sus órganos sexuales mientras ella trataba de filmar a su gato.


La persecución continuó


Pese a haber abandonado el ejército poco después de estos lamentables hechos, el acoso continuó durante varios años, hasta que en 2015, gracias a una aplicación, comenzaron a contactarla otras mujeres que habían atravesado situaciones similares dentro de la fuerza. "Supe de una mujer que fue violada por tres colegas", concluyó.

Esta terrible realidad la llevó a convertirse en una luchadora contra el acoso sexual, con el objetivo de generar conciencia sobre las penurias que atraviesan muchas mujeres que forman parte de las fuerzas armadas piratas.