Aparentemente, los chicos estaban jugando con fuego y las llamas alcanzaron el vehículo y en minutos, el micro comenzó a arder y a pesar de los esfuerzos de un grupo de bomberos del cuartel Central, la unidad quedó reducida a chatarra, informaron fuentes policiales.

El siniestro se produjo alrededor de las 19 en un descampado situado en el barrio San Javier. En la Policía indicaron que el colectivo pertenece a Diego De La Presilla, quien se encontraba de viaje fuera de la provincia.

La versión policial indica que el rodado estaba funcionando: tenía motor y los asientos, pero hacía un tiempo que el propietario no lo utilizaba.

Al darse cuenta de la situación, los vecinos de De La Presilla llamaron al 911 y en minutos los bomberos llegaron a ese descampado ubicado en cercanías de calle Gorriti y Pilar López, explicaron.