Una mujer de 18 años fue obligada a casarse con un hombre de 24 años a quien no conocía y además, le pidieron hacerse un test de virgnidad antes de contraer matrimonio en Charbogh, Tajikistán.  

La mujer no tuvo opción y se realizó la prueba. Sin embargo, no fue suficiente y le pidieron hacérsela una vez más. Su familia no creyó en ella, pese a los resultados y su esposo pidió poder tener una segunda esposa. 

Luego de poco más de un mes de ser obligada a casarse, decidió suicidarse bebiendo una dosis fatal de vinagre. "No soporto más", le repetía todo el tiempo a su madre quien la calificó como una víctima de "calumnias y violencia".

El hombre podría enfrentar hasta ocho años de prisión. En su defensa, manifestó que su esposa le permitió tener un segundo matrimonio porque no era virgen y relató que la mujer tomó el vinagre cuando le dijo que vuelva a casa de sus padres.