Al menos 21 muertos y 20 desaparecidos causaron las fuertes lluvias y las avalanchas de tierra en la isla nipona de Kyushu, donde continúa el estado de alerta por las tormentas que golpean la región desde hace una semana. La Agencia Meteorológica de Japón (JMA, por sus siglas en inglés) anunció que también espera para hoy lluvias intensas en las prefecturas de Fukuoka y Oita, las más afectadas por las precipitaciones torrenciales de los últimos días.


La JMA, que prevé que la zona registre una acumulación de agua de unos 100 milímetros en las próximas 24 horas, alertó sobre nuevos desplazamientos de tierra debido a la cantidad de agua que recibió el terreno por las repetidas tormentas y recomendó no acercarse a ningún barranco en la zona por el peligro de desprendimientos.


Unas 1.800 personas fueron evacuadas en Fukuoka y Oita para garantizar su seguridad, informó la radiotelevisión pública japonesa NHK, citada por EFE.
Además, efectivos de las Fuerzas de Autodefensa y bomberos continúan buscando a 20 personas declaradas desaparecidas, advirtió la fuente.


El organismo meteorológico japonés indicó que estas lluvias constituyen uno de los mayores desastres naturales en el país en las últimas décadas, y que las inundaciones y crecidas de ríos derrumbaron viviendas enteras, tramos de rutas locales, arrastraron vehículos, vías de tren e incluso puentes, entre otras infraestructuras.