Por Damián Juárez
djuarez@cronica.com.ar

Los principales candidatos a diputados y senadores de Cambiemos fueron citados ayer a Parque Norte para escuchar de boca de los principales dirigentes del gobierno cómo será la campaña, a dónde apuntará el discurso, las estrategias y los desafíos que se ponen en juego en las PASO y en las generales de octubre.

Al hablarles a los candidatos, Marcos Peña, jefe de gabinete y uno de los principales estrategas del gobierno rumbo a las urnas, expresó: “Sabemos contra quién competimos, aunque Cristina le haya cambiado el nombre al partido. Ellos quieren igualar para abajo y nosotros tenemos que renovar la esperanza”.

El encuentro fue a puertas cerradas y tuvo como objetivo unificar el discurso oficial durante los reportajes, actos y caminatas que realicen los candidatos en los próximos meses.

Además de Peña, estuvieron presentes en la reunión la vicepresidenta Gabriela Michetti, el titular de Interior, Rogelio Frigerio, la diputada Elisa Carrió y el consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba.

También los candidatos Graciela Ocaña, Gladys González, Esteban Bullrich y Héctor “Toty” Flores, entre otros. La campaña PRO En tanto, el presidente Mauricio Macri visitó ayer por la mañana, junto a la gobernadora María Eugenia Vidal y los precandidatos a senadores bonaerenses Esteban Bullrich y Gladys González, el complejo de museos de Luján, pegados a la basílica.

Macri, en plan de campaña, habló del boleto escolar y la jornada educativa extendida en la primera actividad con sus candidatos. El Presidente finalizó el día recibiendo a los candidatos que durante la tarde estuvieron en Parque Norte, donde aprovecharon para sacarse fotos para la campaña y repasar estrategias electorales.

¿Cómo será la campaña del PRO finalmente? Pese al hermetismo del encuentro, varias fuentes de Cambiemos contaron a “Crónica” lo que realmente se conversó puertas adentro.

La primera conclusión es que en el gobierno creen que pueden ganar, y lo creen porque el peronismo va a las urnas dividido. La segunda conclusión es que comienzan a verse -con más de un año de retraso- los famosos brotes verdes de la economía, según la visión oficial. Creen que los datos de recuperación de la industria de las últimas horas y de la inflación “domada” influirán en la gente a la hora de votar.

O sea que en el gobierno está la percepción de que en octubre la economía estará mejor que ahora, y que la gente irá a votar más tranquila desde el punto de vista del bolsillo. Sí hay mucha alerta y prevención en el gobierno con que el kirchnerismo intente crear un clima de inestabilidad social “pudriendo la calle”.

Para muestra basta un botón: los episodios de la 9 de Julio hicieron sonar las alarmas. Por este motivo será una campaña blindada, sin actos masivos, corta, con visitas “cuidadas”, como la que hizo el Presidente a Luján, con seguridad y sin avisar previamente a la prensa. El gobierno sabe que los sectores más duros de la oposición preparan miniescraches todo el tiempo y el objetivo es evitarlos.