El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, se refirió al crecimiento del desempleo y los preocupantes índices de informalidad. En ese sentido, el discurso del funcionario siguió el lineamiento marcado por el presidente Mauricio Macri, y apuntó a la "industria de los juicios" como principal freno a las nuevas contrataciones.

También destacó las "cargas tributarias" como parte del problema, aunque marcó que las mismas significan "el pilar del sistema de previsión social". Sin referencias a la crisis económica y al cierre de empresas producto de los tarifazos y las importaciones, Triaca pidió más tiempo para que la política económica del gobierno comience a dar respuestas a las necesidades: "lo que estamos haciendo es un cambio cultural, que por tanto es común que la sociedad tarde en aceptarlo; y en entender los beneficios", señaló el ministro.

En diálogo con el portal oficialista Infobae, consideró que hay "tres elementos centrales que definen el acceso al trabajo formal. En primer lugar las empresas resaltan que tienen una enorme imprevisibilidad sobre cuál es el costo laboral; en segundo factor: un conjunto de vínculos judiciales que dan imprevisibilidad a las contrataciones; y en última instancia, el efecto de la inflación y la falta de previsibilidad propia que tiene la Argentina".

Ante las críticas de numerosos sectores gremiales, Triaca aclaró que "se monta una industria, a partir del accidente, de sacar el beneficio", y explicó que "el resultado del litigio laboral no le llega al trabajador".


Trabajo en negro


Con más de 4 millones de argentinos que realizan sus tareas en la informalidad, sin obra social, aguinaldo ni vacaciones pagas, Triaca aseguró que "si queremos la construcción de un país con una sociedad más justa, tenemos que darle espacio para que todos tengan un trabajo decente. Hacer eso requiere que miremos las restricciones, las rigideces que tienen muchas de las normas que definimos a la hora del trabajo", dijo.

Allí remarcó el trabajo con las organizaciones sociales, y aseguró que se realizan controles sobre las empresas para "castigar a quienes se hacen los vivos y contratan en negro", utilizando grabaciones y cámaras en drones para realizar más y mejores chequeos.