No fue suficiente lo que pasó en Entre Ríos con la maestra agredida física y verbalmente. Tampoco alcanzó lo que ocurrió en una escuela de Tigre, donde un alumno ingresó al colegio con un arma de fuego y no hubo víctimas de milagro, ni la pelea entre dos adolescentes en Chaco que dejó a una de ellas apuñalada.

Nada sirvió para concientizar sobre la violencia que se está viviendo en el ámbito educativo en la actualidad.

El pasado miércoles se dio a conocer un nuevo hecho de similares características sucedido en los alrededores de la Escuela Nº 472 Crisol, de Rosario, donde una madre denunció que el lunes su hija fue herida de arma blanca por parte de una compañera, en un incidente que habría sido grabado por el resto de los alumnos.

Tras esta salvaje agresión, la víctima, de 15 años, permanece internada en el Hospital Centenario con un 90 por ciento de posibilidades de perder la visión de su ojo derecho.

La adolescente había sido intervenida quirúrgicamente y recibió 15 puntos de sutura por el corte en el glóbulo ocular. Además, la estudiante sufrió cortes en la cara, en el brazo y un puntazo en la espalda.

Según explicó su mamá, Daniela, “a mi hija no le tiraron del pelo, le dieron para matarla. Tiene cortes por todos lados, la operaron y está por perder el ojo, la otra piba la quiso asesinar. No fue una cosa así y nada más”. Y su bronca es mayor porque días atrás había advertido en el colegio que su hija había sido amenazada (incluso la alumna se ausentó a los talleres por temor). “Fui y lo dije, pero ahora de qué sirve si nada ni nadie le va a devolver el ojo a mi hija”, resaltó.

Y agregó: “Los directivos no hicieron nada, yo les había avisado que esta chica había planificado este ataque, porque se lo había contado a todos los compañeros”.

En tanto, la agresora de 14 años se dirigió a la comisaría 11 a dar su propia versión de los hechos y aseguró que actuó “en defensa propia”, testimonio que no coincide con el relato de la madre de la víctima, quien se- ñaló que “directamente la agarró del pelo, empezó a pegarle y a cortarla por todos lados, no sabemos si con un cuchillo o con un vidrio, pero la dejó toda ensangrentada”.

Por su parte, las autoridades del Ministerio de Educación aseguraron que la familia de la adolescente herida “está en contacto con los equipos socioeducativos” de la provincia, mientras que la responsable de la delegación local, Daiana Gallo Ambrosis, sostuvo que “la escuela debió activar el protocolo vigente al momento en que la madre alertó de las amenazas, para poder prevenir el hecho”.