Por Matías Resano 

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"Estamos olvidados". La expresión pertenece a Roberto, vecino del barrio Don Emilio, de la ciudad de Mar del Plata, reflejando el drama que padecen los habitantes del lugar, cuyos reclamos no llaman la atención de las autoridades municipales.

Las demandas se centran principalmente en las mejoras de las calles y del alumbrado público, dado que su desencadenante es la creciente ola de sucesos delictivos que azota a la comunidad de Don Emilio. Alejado de las atracciones que brinda la zona céntrica de La Feliz, el barrio Don Emilio parece no figurar en la agenda de quienes administran el municipio de General Pueyrredón.

Una realidad preocupante por la cual los propios vecinos decidieron organizarse, llevando encuentros periódicos para intentar resolver ellos mismos las problemáticas que se presentan en las inmediaciones de sus viviendas. Al respecto, Roberto, residente de la zona, reconoció a "Crónica" que "el tema principal es la inseguridad y en eso tiene mucho que ver la falta de iluminación en los espacios públicos. Un reclamo que venimos repitiendo hace mucho tiempo, pero desde las líneas telefónicas del municipio para estas causas, cuando le pedimos más alumbrado, nos dicen cualquier cosa".

Mientras las autoridades del distrito no suministran precisiones respecto de reparaciones o argumentan demoras, la oscuridad de las calles facilita que el barrio se convierta en tierra de nadie. En este sentido, el vecino del lugar subrayó que "los robos se dan diariamente, sobre todo en las zonas con poca iluminación. Los arrebatos y los asaltos son los delitos más frecuentes, en los horarios de la mañana y de la tarde, cuando la gente camina de su casa a la parada del colectivo o viceversa".


Más carencias

 


Sin embargo, no son las únicas carencias más manifiestas en el vecindario, una de ellas es la remoción de basura, ante una frecuencia que no alcanza para satisfacer la necesidad de los vecinos en materia de salubridad pública. Por lo tanto, son ellos que en cada reunión planifican la recolección de los desechos, haciéndolo en grupos e incluso los niños intervienen en dicha tarea.

A su vez, la ausencia municipal también se cristaliza en los estados del único hospital del Don Emilio, y de sus establecimientos educativos. Al respecto, Roberto reconoció que "están deteriorados por la falta de mantenimiento y los vandalismos. Además, en el centro de salud los turnos son escasos, los horarios de atención son muy limitados, entonces muchos se ven en la necesidad de hacerse atender en barrios más alejados".

Diferentes problemáticas con un mismo causante, la inacción municipal, la cual los propios vecinos la vinculan a que "no somos un barrio céntrico, y entendemos que al estar en la periferia no nos tienen en cuenta y nos tenemos que arreglar como podemos". Justamente a ello se dedican, a resolver sus demandas desatendidas por la comuna.