En plena etapa de alta tensión con Estados Unidos, el gobierno de Corea del Norte aseguró el lunes que impulsará “a velocidad máxima” su programa nuclear en respuesta a la creciente presión ejercida por parte del presidente norteamericano, Donald Trump.

La posibilidad de que Pyongyang lleve a cabo su sexto ensayo atómico de manera inminente es una de las razones que más complicó durante las últimas semanas la relación con Washington, que no descarta una acción militar en respuesta a esa provocación.

En un comunicado, el Ministerio de Exteriores norcoreano denunció que “Estados Unidos está haciendo mucho ruido a favor de más sanciones y presión de acuerdo con su nueva política de máxima presión y confrontación” contra Corea del Norte.

El texto publicado hoy por la agencia estatal KCNA advierte que el país asiático “acelerará al máximo las medidas para reforzar su programa de disuasión nuclear”.

El comunicado, reproducido por la agencia de noticias EFE, repite además la idea de que Corea del Norte podría realizar “en cualquier momento y en cualquier lugar” su próxima prueba atómica.

A mediados de abril unas fotos tomadas por satélite indicaban que la base nuclear norcoreana de Punggye-ri estaba “preparada y lista” para un nuevo test, ya que mostraban una persistente actividad.

Eso hizo que las especulaciones se dispararan en torno a la posibilidad de que la prueba nuclear se realizara alrededor del 15 de abril, coincidiendo con la mayor fiesta del país, el aniversario del nacimiento del fundador de Corea del Norte, Kim Il-sung, abuelo del actual líder, Kim Jong-un.

Aunque la detonación no se realizó, ésto no ha impedido que la Administración Trump haya subido el tono y la presión contra Kim Jong-un con la amenaza de una acción militar si Pyongyang sigue con sus provocaciones.

Además, en respuesta a unos de sus últimos lanzamientos de misiles, Washington decidió enviar a la región el portaaviones de propulsión nuclear Carl Vinson y su flota de ataque, lo que caldeó aún más el ambiente.

En este sentido, el vocero de la cancillería norcoreana acusó hoy a Washington de elevar la tensión y aseguró una vez más que Corea del Norte está “plenamente preparada” para responder a cualquier acción militar.

‘La agresividad histérica estadounidense nunca había alcanzado tal nivel en la península de Corea y nunca se había acercado tanto al borde de una guerra nuclear”, sostiene el comunicado.