"Impulsamos la reforma del régimen penal juvenil porque la ley actual es de la época de la dictadura y debe ser modificada. En esa discusión se pondrá sobre la mesa el tema de la edad de imputabilidad pero, principalmente, el tratamiento de los jóvenes en conflicto con la ley penal", dijo el ministro de Justicia, Germán Garavano.

Para que dicha intención se convierta en una realidad falta un largo tramo, por lo que muchos opositores hablaron sobre "demagogia punitiva" en el inicio de un año electoral. Todo esto, tras casos resonantes de homicidios que se dieron en las últimas semanas, en los que se reclamaba la renuncia de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

La "comisión de especialistas" a la que convocaría el gobierno por decreto (y que estaría formada por un representante del Poder Ejecutivo, jueces, fiscales, expertos en justicia penal juvenil, educación y salud) deberá primero buscar un consenso, que luego necesariamente se transformará en un proyecto de ley, que será debatido en un Congreso, donde el oficialismo es minoría y, por ende, necesita negociar cambios para lograr apoyos.

Pese al llamado a una comisión, Garavano ya adelantó que "si bien Unicef -que sería parte de dicha comitiva- no coincide, vamos a proponer una edad de imputabilidad desde los 14 años".

Martín Casares, subsecretario de Política Criminal del Ministerio de Justicia de la Nación, aseguró que "los delitos que se cometen, en una gran proporción son delitos graves, contra personas o contra la propiedad con el uso de armas".

Humo político

Los primeros días del 2017 confirman que la campaña por las elecciones legislativas será intensa. Una de las banderas históricas del líder del Frente Renovador, Sergio Massa, ha sido la inseguridad. En 2015, durante la campaña presidencial, el ex jefe de gabinete del kirchnerismo había propuesto una reforma para bajar la imputabilidad. De ahí que no sorprenda el silencio del tigrense ante la iniciativa del Ejecutivo.

Quien sí sentó postura fue su aliada, Margarita Stolbizer. La titular del GEN se apresuró en las redes sociales para ser la primera en condenar la propuesta: "La baja de imputabilidad para que un pibe de 14 años vaya preso también es una medida populista y demagógica", escribió en las redes sociales. "Hubiera sido bueno que el Presidente empezara el año con el propósito de mejorar la escuela secundaria y no el de meter más chicos presos", agregó.

Desde la otra vereda, Elisa Carrió celebró el debate, pero exigió que se tenga en cuenta el proyecto de su autoría como base de cualquier nueva reforma.

"No tener una ley de este tipo es hacer de los adolescentes mano de obra de las organizaciones criminales", sentenció en un comunicado de prensa.