Los periodistas Roberto Di Sandro, Natalia Vacarezza y Gabriel Calisto, junto al conductor Jorge Cicutín, entrevistaron al ministro del Interior Rogelio Frigerio en los estudios de Crónica TV. 



 

Si bien aseguró que el año que viene “va a ser mejor”, en forma de autocrítica disparó: “Si no bajamos la pobreza, fracasamos”. Además, evitó pronunciarse sobre el tema Milagro Sala, ratificó futuros cambios en el gabinete y describió a Sergio Massa como “uno de los dirigentes jóvenes con mayor potencial”.

En la entrevista, tampoco olvidó la tan famosa “herencia”, ya que “lo peor que recibimos fue el índice bajísimo de licitaciones” de obra pública, planteó. “El trabajo es la única forma de poder cumplir con la reducción de la pobreza”, subrayó Frigerio, para quien “si no la bajamos, fracasamos".

 La solución, según aseguró el ministro, es “agarrar sector por sector y empezar a ver dónde están los problemas de productividad, que se resuelven con cirugía fina. Esto no se hace en la Argentina hace 50 años”. “Hay una matriz económica -siguió- que se dedicó a excluir inversiones. Por eso se tarda mucho tiempo ahora”.

Es por eso que el 2016 “fue un año difícil. Sabemos que al argentino le cuesta llegar a fin de mes. Somos conscientes. Pero también sabemos que lo que se discute en las familias se da en un clima de esperanza y convicción de que el futuro va a ser mejor”.

En cuanto a las medidas para llegar a ese porvenir mejor, Frigerio sabe que “no podés no ser gradual porque tenés un desajuste enorme. Vos tenés el 32 por ciento de la población por debajo de la línea de la pobreza. También heredamos un déficit fiscal alto, como la presión impositiva, o como la inflación. No hay margen para el shock en una sociedad como la argentina. Primero pensamos en el que menos tiene. Tenemos la obligación de corregir las deficiencias que encontramos”.

Ansiedad

El ministro admitió sin embargo que “cometimos errores por pecar de ansiosos. Uno ve la batería de problemas y quiere dar una respuesta. Somos el primer gobierno con minoría en ambas cámaras y con tan sólo cinco gobernadores. Eso nos obliga a negociar y generar consensos”.

En ese plano, se refirió a Massa y a Miguel Pichetto. En cuanto al líder del Frente Renovador, dijo que “es uno de los dirigentes jóvenes con mayor potencial. Por eso lo llevaron a Davos. El cambio no termina con Macri, sino que sigue. Debemos persistir en un camino”.

En tanto, con el referente del peronismo “fuimos constantes en la búsqueda de su apoyo”. En esa línea, aclaró que no esperaban el acuerdo opositor sobre Ganancias, que “dinamitaba el presupuesto y elevaba el déficit fiscal. Fue una actitud demagógica y populista. Pero al transformar esa mala noticia vimos que la clase dirigente apuesta a la gobernabilidad”.

Sobre la obra pública, dijo que “siempre se trata de mejorar” y que “se incrementó”. Resaltó que “la mitad de la obras del año pasado no habían recibido un solo peso desde octubre”. Por último, tras afirmar que “las paritarias tienen que ser libres”, dedicó un párrafo a Milagro Sala: “La Justicia entiende que hay muchas pruebas que requieren plantearse en un juicio, y estando libre puede entorpecer la investigación”.