“Este año ha sido exitoso. Nos pusimos un objetivo de alcanzar una tasa de 1,5 por ciento por mes de inflación para el último trimestre del año. Va a estar cumplido con dos meses de anticipación”, señaló Sturzenegger al cierre del 50 Convención anual de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban).

El INDEC dará a conocer este jueves la inflación de octubre, que en los anticipos de consultoras se ubica por arriba del 1,5 por ciento mencionado por Sturzenegger: 2,2 por ciento para Elypsis, 2,8 por ciento para IMET y 2,9 por ciento para el denominado “IPC Congreso”.

El funcionario ratificó en ese sentido, que la política de metas de inflación comenzará a ser implementada formalmente desde el 1° de enero del 2017 y llamó a los bancos locales a lograr una mayor eficiencia.

“Durante estos largos años de inflaciones de 20 a 40 por ciento, esa tasa generaba una especie de subsidio al sector financiero”, afirmó el titular del Banco Central.

Al respecto, indicó que las entidades financieras “toman depósitos a la vista al público a poco interés o a tasa negativa, se dan vuelta y presta a tasas relacionadas con la inflación”.
“Con lo cual este es un desafío para los bancos”, señaló Sturzenegger quien de esa manera justificó las recientes medidas del BCRA tendientes a facilitar la operatoria bancaria a través de internet.

Con relación a la implementación de las metas de inflación, a partir de enero, indicó que el BCRA va a determinar “tasas de interés de más corto plazo” y que se van a usar “índices más precisos”.

Consideró que el camino elegido por la Argentina, no consiste “en intentar reinventar la rueda” y afirmó que comprender cómo va a funcionar el nuevo esquema del BCRA “es sencillo”.

“Si baja la inflación la tasa de interés baja, si sube la inflación, la tasa de interés sube”, señaló el funcionario.

Por otro lado, Sturzenegger consideró que el período de baja tasa de interés a nivel internacional se va a prorrogar por largo tiempo, ya que a su entender, la evolución de ese índice no estará ligada a las políticas de la Reserva Federal de Estados Unidos o del Banco Central Europeo, sino que está vinculada a la estructura económica.

El funcionario planteó que el desarrollo de la tecnología ha permitido el crecimiento con menores inversiones, con lo cual las necesidades de capital serán menores, debido a lo cual las tasas que ofrecen los bancos a los ahorristas tenderán a la baja.

Sturzenegger consideró al respecto que la banca latinoamericana tendrá “el desafío” de lograr que capitales de países centrales lleguen hacia los emergentes en busca de rentabilidad positiva.