Por Damián Juárez

Fue una reunión tensa pero de momento seguirá la tregua. El gobierno sabe que los gremios no quieren ir al paro. Los conductores del triunvirato cegetista ya definieron que es momento de reunirse y escuchar, y no de acciones directas.

No hubo mayores novedades en el menú de reclamos gremiales. Se planteó el retraso de los salarios frente a la inflación creciente, la necesidad de reabrir paritarias y la cuestión del impuesto a las Ganancias.

Las respuestas del gobierno fueron las que vienen ensayando en los últimos días: consideran que la inflación ya está bajando en el segundo semestre, que el impuesto a las Ganancias se modificará el año próximo (a partir de un proyecto que tratará este año el Parlamento), y que las paritarias no serán abiertas este año.

Triaca, desde lo formal, declaró tras el encuentro que fue una reunión "madura" y confirmó que habrá grupos de trabajo entre los gremios y los funcionarios para analizar los distintos temas pendientes.

Momento de dificultad

"Es un momento de dificultad pero estamos yendo a una transición hacia un escenario mucho mejor", afirmó Triaca, a la hora de los análisis, y consideró que "todos ven una posibilidad de crecimiento para la economía argentina el año entrante". Los gremios sí se llevaron de la reunión el compromiso de que serán consultados por el gobierno para modificar la escala del impuesto a las Ganancias.

Sin embargo, la cúpula cegetista se fue con un gran "sabor a nada", como el tema de Palito Ortega, y advirtieron que en el confederal del próximo 23 de septiembre van a hacer una evaluación de la situación y no descartan medidas de fuerza, aunque no es la idea de momento salir a la calle, tal como hizo ayer y de manera masiva la CTA.

Juan Carlos Schmid, uno de los integrantes del triunvirato cegetista manifestó que tienen "posiciones encontradas con el diagnóstico que tiene el Ejecutivo".

Luego de la reunión también quedó abierta la posibilidad de que la cúpula de la central obrera sea recibida próximamente por el Presidente Macri.

Respecto de la apertura de las paritarias, el otro reclamo que llevaron los sindicalistas bajo el brazo, la respuesta fue la que esperaban.

Triaca dijo que la inflación "ha bajado", que la tendencia al descenso del nivel de precios continúa y que "hay sectores que pactaron paritarias a principios de año y otros que las cerraron hace un mes, y esto genera diferencias en las realidades de cada sector".

En síntesis: el gobierno no piensa reabrir las paritarias este año.

El ministro Cabrera salió a calmar la inquietud sindical por la apertura de las importaciones: "Se tocó el tema y el temor de que afecte el empleo. Pero nosotros dijimos claramente que vamos a cuidar y no vamos a soltarle la mano al sector productivo".

La reunión terminó así en un empate, donde nadie se llevó nada, la CGT se presentó en sociedad ante el gobierno y quedaron en seguir hablando. Habrá que ver si las cosas cambian. Las bases podrían presionar para que el perfil dialoguista de la CGT cambie hacia una etapa de mayor dureza. De momento continuará el diálogo, aunque a la espera de definiciones más concretas.