Ante la mirada perpleja de algunos vecinos, el intendente de la localidad cordobesa de Villa del Totoral, José Luis De Lucca, y miembros de su gabinete recolectaron ayer la basura acumulada en las calles de la comuna tras un paro que realizaron los trabajadores estatales en reclamo de mejoras salariales.

Despojado de cualquier “complejo de divo”, el jefe municipal se calzó los guantes y se subió al camión para levantar de las veredas la basura acumulada tras la medida de fuerza.

Lo acompañaron los secretarios de Gobierno y de Obras y Servicios Públicos, Eduardo Brusadín y Diego Bernabey, respectivamente, entre otros funcionarios y empleados que no adhirieron al paro de actividades.

De Lucca, representante del Frente para la Victoria, se encuentra a cargo del distrito ubicado a 81 kilómetros al norte de la ciudad de Córdoba y de unos 8.500 habitantes desde diciembre del año pasado (tras superar por sólo 62 votos a la coalición del PRO y la UCR).

Hace unos días, se refirió al conflicto y aseguró que “esta situación de crisis no es ajena a Totoral, y golpea a todos los municipios por igual. La prioridad es cuidar el empleo de todos y cada uno de ellos. Pero tampoco se puede dejar sin servicios a los vecinos que nada tienen que ver con este conflicto”.

Los trabajadores reclaman un incremento salarial, una mejora de las condiciones laborales y la regularización del personal contratado.