El padre de un niño de 9 años que asiste a la escuela Arturo Illia, de la ciudad salteña de Orán, y cursa el cuarto grado, denunció a la directora del establecimiento educativo y a los maestros del mismo, debido a que su hijo desde que comenzó las clases es atormentado por algunos compañeros.

“Todos los días vuelve con moretones a casa y nadie de la escuela hace nada”, expresó ofuscado el hombre a Radio 10 de Orán.

Esta semana, cuando su hermana mayor lo fue a buscar al establecimiento educativo, se encontró con el niño lastimado en una de sus manos. Sus compañeros le habían clavado una lapicera y ningún docente ni la directora informó de lo sucedido a los familiares.

Solamente lo hicieron cuando la hermana retirarlo y le comunicaron que el menor “es muy inquieto”. El niño fue asistido en el Hospital San Vicente de Paul por profesionales quienes le diagnosticaron herida cortante en la palma de la mano derecha y fue dado de alta.

Ante esta situación, el padre decidió denunciar la agresión hacia su hijo y a los docentes por no parar las constantes agresiones hacia el niño. Preocupante Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), un alumno es objeto del bullying o acoso “cuando está expuesto continuamente a conductas agresivas que buscan infligirle lesiones o molestias mediante el contacto físico, los insultos, la agresión o la manipulación psicológica”, y acota que “el acoso entraña un desequilibrio de poder y puede comprender las bromas, los insultos, el uso de apodos ofensivos, la violencia física o la marginación social. El acoso puede ser directo, como en el caso en que un niño le exige a otro dinero o pertenencias, o indirecto, como sucede cuando un grupo de estudiantes difunde rumores sobre otro”.

Y en los últimos años ha aparecido el acoso cibernético, que es el que se realiza mediante el uso del correo electrónico, el teléfono móvil, los mensajes de texto y los sitios web. Según ese mismo organismo, Argentina es uno de los países que presenta más altos niveles de bullying en Latinoamérica.