La inflación de julio último fue 2,4 por ciento, aunque en alimentos y bebidas la suba llegó a 3 puntos respecto del mes anterior. En lo que va del año, el acumulado (enero-julio) suma 30,2 por ciento y en la comparación interanual (2015-2016), el incremento del Índice de Precios al Consumidor registra una variación hacia arriba de 46 por ciento.

Ésas son las cifras de la medición del equipo del Frente Renovador-UNA en la Cámara de Diputados del Congreso nacional, encabezado por Sergio Massa, Marco Lavagna y Graciela Camaño junto a sus pares de otros bloques opositores, como Margarita Stolbizer (Generación para el Encuentro Nacional), Victoria Donda (Libres del Sur) y Alicia Ciciliani (Partido Socialista), entre otros. Una de las conclusiones del estudio, es que "aún no se observan signos claros de desaceleración en la inflación".

En un comunicado, los diputados de esas bancadas opositoras detallaron algunos aspectos de la medición. Por ejemplo, que si bien en términos mensuales se registró una pequeñísima (-0,5 por ciento) desaceleración inflacionaria, en términos anuales volvió a acelerarse (+0,7 por ciento) por noveno mes consecutivo.

Desde diciembre último, la inflación calculada en términos de anualidad, según este estudio, se aceleró 20,4 por ciento. El costo de alimentos y bebidas, el rubro de la canasta básica de mayor impacto en el salario promedio, en julio ascendió a 3 por ciento, "mostrando una importante aceleración en relación al mes anterior. En términos interanuales, el alza en Alimentos y Bebidas supera 38 por ciento", según este relevamiento.

Discriminando por rubros, la inflación de julio también acusó el impacto de "las subas registradas en atención médica y gastos para la salud (principalmente por prepagas). Este rubro crece -puntualiza el informe- por encima del 50 por ciento en términos interanuales".

El universo de bienes y servicios comprendido en el IPC Core (que no incluye los productos energéticos ni los alimenticios sin elaborar, por tratarse de rubros cuyos precios sufren grandes fluctuaciones como consecuencia de conflictos internacionales, malas cosechas y otros factores aleatorios) "volvió a crecer por encima del nivel general (en torno de 2,8 por ciento), mostrando que aún no se observan signos claros de desaceleración en la inflación".

En los primeros siete meses del año, la inflación acumuló 30,2 por ciento, más del doble que en el primer semestre de 2015 (+14,2 por ciento).

Registro porteño

También la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dio a conocer ayer la medición oficial de la inflación del distrito, registrando 2,2 por ciento en julio, con un acumulado de 32 por ciento desde enero último.

Lejos de desacelerarse en el segundo semestre, tal como esperaba el gobierno, la inflación porteña sigue en alza y proyecta un registro anual de 47,2 por ciento. Sólo en los primeros siete meses del año, ya superó en 7 puntos porcentuales la meta planteada por el gobierno nacional para todo 2016.