Por Roberto Di Sandro
El Decano 68 años en la Casa Rosada

rdisandro@cronica.com.ar

Gráfica definición de los voceros sobre la presencia de Mauricio Macri, los fines de semana, en Olivos: “Una caminata, una reunión; otra caminata y otra reunión, y así sucesivamente”.

Explican entonces cómo el mandatario trata de no desperdiciar ningún encuentro, caminando para superar el problema de su reciente operación de rodilla. A veces hace un paréntesis más largo y recurre a la cinta o a la bicicleta especial. Quiere estar “en todas las audiencias”, dicen los que están alrededor suyo. No se difunde la mayoría de los encuentros ni quiénes van. Aparecen algunas visitas “de golpe” o llamados por Macri.

Él mismo utiliza constantemente el celular. Las fuentes consultadas dicen que agobian los problemas. Los mencionan: tarifas, precios que suben, inflación, seguridad, situación del fútbol, amenazas de paros, conflictos que están latentes.

De allí los continuos “seguimientos” que se hacen en torno a la gestión de cada ministerio. Se escucha mucho el informe laboral de Jorge Triaca, el conductor del Ministerio de Trabajo.

“Buscar soluciones socio-económicas es menester”, insisten. No es fácil. Ahora se supera un anuncio hecho por Prat Gay ante Macri: “Reunión con empresarios y formadores de precios”. Se espera para la próxima semana. No descartan la presencia de sindicalistas.

Los empresarios, destaca el gobierno, no le llevaron mucho el apunte a los pedidos formulados de bajar los precios. Ahora se espera algo definitivo para combatir la inflación. Durante todos estos días se desmintió la renuncia de Aranguren, quien, por otra parte, suma diversas alternativas para otro plan de pagos “más aliviado”, en lo que hace a las tarifas.

Para el próximo lunes se aguarda la presencia de Macri en el acto de homenaje a la AMIA y durante el día hay una larga fila de reuniones en gobierno y en Olivos. También se están fijando nuevos viajes al interior y al exterior. La tensión existe y hay que buscar soluciones concretas. Corregir y nada de emparches.

Visitantes a la cancha
Se trata el reingreso de las hinchadas visitantes a las canchas. En reuniones de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, con el Presidente es uno de los temas de análisis. Dicen que sí a fines de agosto, comenzado el campeonato, las cosas se dan, con prolijidad y coherencia “pueden volver los visitantes a pisar todos los estadios para gritar su pasión". Pero, claro, con una serie de medidas a la vista. Basta a la violencia. Esta semana habrá reunión en La Rosada.

Evitar despidos
El gobierno trata de evitar despidos. En el ámbito automotor, Francisco Cabrera, ministro de la Producción, le dijo al Presidente que dicha industria “se verá aliviada dentro de algunos meses, con la demanda mejorada desde Brasil”. Se mostró optimista en cuanto el futuro de tan importante espacio económico. Pero no lo ve así Cristiano Rattazzi, CEO de la Fiat. Dicen que se lo expresó al Presidente, en un encuentro: “Las suspensiones seguirán hasta fin de año”. Añadió: “Vamos a tener problemas” apuntó, aun cuando después aflojó: “Espero que Brasil recupere”. Una de cal y otra de arena.

Breves y sabrosas
Como siempre, este espacio tiene de todo. Joyitas informativas. Lean: 1) Caracúlicos: uno en Olivos. El rostro pintaba ese calificativo de Macri. Claro, después de la derrota de Boca. Otro igual: el de Angelici, presidente del Xeneize. Entró a gobierno y le preguntaron. “¡No me hablen, no me hablen!”, exclamó. 2) Un grito de corazón: “Yo soy peronista y de Evita. Acompañamos al gobierno en lo que hace a hechos positivos. Yo siempre voy a defender a los trabajadores y cuando no esté de acuerdo con el gobierno, lo diré sin tapujos".

La voz de Gerónimo Venegas, sindicalista del campo y hombre de la CGT de Azopardo. Aplausos de un gran auditórium. 3) Buena imagen la de Federico Pinedo y María Eugenia Vidal.

El primero, un conocedor profundo de la política, equilibrado, mesurado y bien plantado, aceptado por todos; la dama, reconocida por su esfuerzo y su buen trato con todos. Una encuesta los pone a los dos al tope. 4) DIEZ PUNTOS, con mayúsculas. Para María Eugenia Dillon, científica del Ministerio de Defensa.

Fue premiada por la Investigación para jóvenes del Servicio Meteorológico, en la Organización Mundial de esa especialidad. La recibió el Presidente. 5) Pedro Pompín, ex concejal de la ciudad de Buenos Aires. Muy enojado. El hombre, peronista de cuna, envió una carta al Consejo Nacional Justicialista. Censura a la actual Comisión, que “estuvo con el otro gobierno y nunca se acordó de Perón”, y a continuación pregunta: “¿No dicen que eran peronistas?... Y si lo eran, ¿por qué no le hicieron el monumento a Perón? Lo tuvo que hacer Macri. Los K deben dar un paso al costado ya. El peronismo de Perón no estuvo nunca en los últimos doce años”. Continuará.

Trabaja y no se nota
Nos comentaron del trabajo silencioso que hace un radical que se sentó en su despacho, no aparece tanto por televisión y mantiene un perfil bajo. Nos referimos a Oscar Aguad. El hombre -escuchamos- presentará este lunes al Presidente un Plan de Acceso a Servicio Móvil, medida ésta, junto a otras, que también se conocerán para mejorar el servicio de telefonía celular. Llevará un ejemplo a La Rosada.

Hablando de “intimidades” dentro de los pasillos del edificio del poder. Se comentó el blooper de Macri, quien celebró una ley que todavía no fue aprobada. Se trata de la Ley del Primer Empleo. No fue tratada, todavía, formalmente, por la Cámara Baja. Se sonrojó un poco.

Basta de las mañas K
El gobierno de Macri abrió las puertas a la circulación periodística en toda La Rosada. Ahora se puede parar a todo el mundo. Hay conferencias de prensa; se habla con los funcionarios en los patios, más en el de las Palmeras y otros rincones.

Pero todavía quedan algunas mañas K. En el sector de la explanada -entrada de Rivadavia, donde ingresan y egresan el Presidente, y funcionarios y las audiencias- está prohibido acercarse. La puerta que divide ese espacio con el Patio de las Palmeras es la traba.

Este es un resorte informativo que falta superar. No se pretende estar parado en el sector del paso, pero sí que alguien pueda acercarse para preguntar si el funcionario o dirigente que llega quiere estar con la prensa. Si contesta afirmativamente, se lo invita a pasar al Patio de las Palmeras.

De esa manera se trabaja con total comodidad y no se molesta a nadie. Antes de los últimos doce años se trabajaba así. Después se prohibió todo. Esperamos soluciones. Volver a las mañas K, jamás. Hasta dentro de siete días.