NOTAS RELACIONADAS

Por Florencia Golender
fgolender@cronica.com.ar

“El trabajo sucio”, como describió el ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, al cúmulo de medidas orientadas a enfriar la economía, estaría concluido. Todo indica que esa gestión ayudaría a disminuir la inflación, uno de los principales objetivos planteados por el presidente Mauricio Macri.

Como aliciente, el gobierno apuesta al impacto de las paritarias salariales en el consumo y en la capacidad de los trabajadores de afrontar los aumentos en los servicios. Pero no del todo, ya que si bien las subas pueden generar algún alivio, casi ningún acuerdo gremial superó la expectativa inflacionaria para este año, que ronda entre el 40% y el 42%, según calculó Prat Gay.

A su vez, hay promesas de inversión pública en el sector de la construcción que, según el Índice Construya, atraviesa su peor momento en los últimos diez años y en junio último experimentó su quinto mes de caída consecutiva, acumulando una contracción cercana al 30%.

Siendo la construcción uno de los principales generadores de empleo, el éxito del gobierno en este punto será determinante para la economía local. En tal sentido, el foco estará en revertir la ausencia de inversiones privadas en todos los sectores estancados.

En términos políticos, se espera que Cambiemos mantenga la estrategia que viene aplicando en su relación con los partidos opositores y refuerce sus avances contra el gobierno anterior. Al tiempo que promueva el protagonismo de sus aspirantes a encabezar las listas en las elecciones 2017.